Explosiones del volcán Sangay se sintieron en Guayaquil, Durán y Samborondón
El Instituto Geofísico atribuye las vibraciones y estallidos escuchados la madrugada del 31 de julio a la actividad sísmica del volcán, que también arrojó ceniza hacia el norte.
La madrugada del domingo 31 de julio dejó una sensación de alerta en varios sectores de Guayaquil, así como en los cantones Durán y Samborondón. Habitantes de estas zonas reportaron haber escuchado fuertes estallidos y percibido pequeñas vibraciones que sacudieron los ventanales de sus hogares. La fuente de este fenómeno sísmico fue identificada por el Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional como la actividad del volcán Sangay, ubicado en la provincia amazónica de Morona Santiago.
Según el análisis técnico del IG, los remezones sentidos en el Puerto Principal de Guayaquil y en la provincia de Azuay corresponden a la actividad interna del complejo volcánico Sangay. Este estratovolcán, que alcanza una altitud de 5.230 metros y se encuentra en la Cordillera Real, ha estado arrojando ceniza con dirección hacia la provincia del Guayas durante el periodo analizado.
El reporte del Instituto Geofísico también incluyó información sobre el complejo volcánico Chiles-Cerro Negro, en la frontera norte entre Ecuador y Colombia. En las horas previas al 31 de julio, se registraron tres sismos en esa zona: dos de magnitud 3,6 y uno de magnitud 4. Los especialistas indican que estos movimientos están relacionados con la actividad interna del volcán Chiles, aunque por el momento no se han observado manifestaciones superficiales adicionales.
La situación en el norte del país es más crítica debido a un temblor de magnitud 5,2 registrado el pasado 25 de julio en la misma zona fronteriza. Ese sismo anterior generó destrozos en viviendas de la provincia de Carchi, especialmente en áreas cercanas al departamento colombiano de Nariño. El complejo Chiles-Cerro Negro se ubica a 25 kilómetros de Tulcán, capital de Carchi, donde las autoridades y vecinos continúan monitoreando la estabilidad sísmica tras los daños estructurales previos.