Madres artistas de Guayaquil transforman comunidades con clases gratuitas
Integrantes de la Orquesta Filarmónica y del ZUMAR llevan el arte a Chongón, Puerto Hondo y Vía a la Costa para fortalecer la autoestima infantil.
El 7 de mayo de 2026, varias madres guayaquileñas demostraron cómo el arte funciona como herramienta de cambio social en sus barrios. Mujeres que se desempeñan como instrumentistas profesionales y maestras de danza están utilizando su talento para formar a nuevas generaciones y crear entornos más inclusivos en la ciudad.
Liz Campos, violista de la Orquesta Filarmónica Municipal, comparte su experiencia equilibrando la carrera artística con la maternidad. Su hijo de 12 años ya toca piano y viola, integrándose en una orquesta infantil. Campos señala que estas habilidades son herramientas vitales para el futuro de los niños y destaca la disposición de las madres para guiarlos en sus gustos.
En sectores vulnerables como Chongón, Puerto Hondo y Vía a la Costa, Cindy Camchong imparte clases gratuitas de violín. A través de la Fundación Música sin Fronteras, Camchong reporta que los niños mejoran su rendimiento escolar y elevan su autoestima. La violinista considera reconfortante ver el impacto directo de la música en la vida de los menores, más contexto en De aprendices a maestros.
Norma Briones, maestra del Centro de Arte Comunitario ZUMAR en Plaza Casuarina, también ha dejado huella en su comunidad. Desde los 18 años integra su desarrollo artístico con la maternidad, incluso durante el embarazo. Briones afirma que el arte le permitió reencontrarse y continuar su rol profesional sin descuidar el cuidado de sus hijos.