Posorja celebra su parroquialización con la leyenda de la profetisa del mar
La comunidad recuerda la historia de Posorjá, la mujer que predecía el destino de gobernantes y cosechas, durante las fiestas de junio.
Posorja celebró este 27 de junio su aniversario de parroquialización recordando una de las historias más emblemáticas de la costa ecuatoriana. Las fiestas del mes invitan a los habitantes a repasar el desarrollo de la zona y a mantener viva la memoria de sus tradiciones orales, que han construido la identidad de esta parroquia rural de Guayaquil.
Entre los relatos que se mantienen vigentes destaca la figura de Posorjá, una mujer cuya leyenda cuenta que llegaba por mar en una pequeña embarcación envuelta en cobijas con símbolos extraños. Según la tradición oral recopilada por el escritor J. Gabriel Pino Roca en 1930, la joven poseía un caracol de oro que le permitía escuchar mensajes premonitorios sobre cosechas e invasiones.
La historia vincula a Posorjá con el antiguo Tahuantinsuyo y el emperador Huayna Cápac. La tradición narra que ella predijo la muerte del gobernante en Tomebamba y la guerra entre sus hijos, Atahualpa y Huáscar. También se cuenta que ayudó a recuperarse a Atahualpa tras un enfrentamiento y le anunció su triunfo, así como una futura derrota frente a un ejército extranjero con animales desconocidos, tema que ya cubrimos en Arquidiócesis de Guayaquil celebra 70 años con misión evangelizadora en las calles.
Aunque investigaciones arqueológicas de las décadas de 1950 y 1960 no hallaron evidencia de su existencia real, sí identificaron sitios precerámicos y vestigios de la cultura Jambelí en la zona. Estos relatos siguen fortaleciendo el sentido de pertenencia y preservando el patrimonio cultural que identifica a los habitantes del cantón.