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Vías periféricas de Guayaquil colapsan: baches y juntas dañadas paralizan el transporte pesado
Conductores señalan la necesidad de un mantenimiento constante en las arterias de mayor tránsito, donde el deterioro afecta la logística y la seguridad vial.
La circulación en las vías periféricas de Guayaquil se ha vuelto una trampa para los conductores debido al estado crítico del asfalto. Baches profundos y juntas dañadas dificultan el paso diario, obligando a los usuarios a tomar maniobras evasivas que ponen en riesgo su integridad y la de sus vehículos.
El problema es más agudo en las arterias con mayor flujo de transporte pesado. Camiones y unidades de carga encuentran un obstáculo real que no solo retrasa la logística, sino que también acelera el desgaste mecánico de las flotas. La infraestructura vial, lejos de responder a la intensidad del tráfico, muestra signos de abandono que exigen una intervención inmediata.
Ante este escenario, los usuarios y expertos en movilidad coinciden en que no basta con parches temporales. Se requiere un mantenimiento constante y planificado para evitar que el deterioro siga avanzando. La falta de una gestión vial proactiva está cobrando un alto precio en la eficiencia del transporte y en la calidad de vida de quienes dependen de estas vías.