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Posorja recuerda sus raíces con leyenda de la niña blanca y monumento en el centro
El Proyecto Educativo 'Mi Bello Posorja' rescata la historia de las culturas Manteña-Huancavilca y difunde tradiciones locales.
El 17 de julio de 2020, la parroquia Posorja celebró su aniversario político con un fuerte enfoque en la preservación de su identidad histórica. El Proyecto Educativo 'Mi Bello Posorja', liderado por el profesor René Solórzano, trabaja activamente para documentar y difundir la riqueza cultural de esta zona costera de aproximadamente 38.000 habitantes.
Investigaciones del proyecto señalan que en este territorio se asentaron las culturas Manteña-Huancavilca y Valdivia, junto con los punáes bajo el mando del cacique Tumbala. Antiguamente conocida como El Descanso del Inca, la localidad era un punto de parada para Atahualpa y sus guerreros tras largas batallas.
La historia local también destaca por una leyenda que dio nombre al lugar: una niña blanca adoptada por los Huancavilcas fue llamada Posorja, término que en lengua nativa significa Espuma de mar. Este personaje, conocido por sus predicciones, se convirtió en un símbolo histórico que la comunidad busca mantener vivo.
Para perennizar esta narrativa, el equipo de trabajo creó el programa digital Raíces y mantiene un monumento dedicado a la leyenda en las calles Juan Colan y Gutiérrez Chaguay. El objetivo es asegurar que las nuevas generaciones conozcan los orígenes de una parroquia que nació entre manglares y palmeras.